El pavimento «habla»: la huella del sabat, que conectaba dos poderosos edificios.
Ésta es - junto al muro occidental de nuestra hoy Mezquita Catedral - la huella en bronce, a pie de calle, del sabat (mejor dicho, de sus pilares), que era el pasadizo elevado y privado que, - mandado construir por el califa Alhakkan II, en el s. X - conectaba el Alcázar, su residencia, sede del poder político entonces, con [...]









