Aquí rendimos doble homenaje a dos cordobeses que se lo merecen e incluimos una urgente reivindicación.
Detrás de la frondosa copa de este naranjo, se esconde una preciosa placa!!! en la fachada de la casa donde murió el compositor, violinista y creador del centro Filarmónico, que hoy lleva su nombre, Eduardo Lucena(1849-1893).
A pesar de su prematura muerte, -con solo 44 años- es por su legado, talento y personalidad referente cultural absoluto de nuestra ciudad.
¿Qué dirá su placa? ¡Lo sabemos!
El segundo es  Francisco Solano Márquez, a mi lado, querido periodista, escritor y cronista cordobés (montillano de origen) que ha seguido de cerca lo que ha sido noticia en los últimos 60 años en nuestra ciudad y lo sabe contar con tanto rigor como amenidad. GRACIAS!!! gracias a él dimos con la insigne inscripción (la dábamos por perdida) su «aquí está» fue providencial. Y es que pasa totalmente desaparecida  pero …
Sabes que es una de las bonitas, de estilo modernista, en mármol, enmarcada en orla vegetal y su efigie labrada?
 ¿Dónde está también presente con calle propia y escultura este músico? Y por qué justo está ahí su monumento, de cuerpo entero?
¿Te atreves a dar número de placas dedicadas a ilustres cordobeses repartidas por las calles del casco histórico?
¿Te gustaría disponer de un plano callejero donde estén todas incluidas y localizadas, a que si? Está deseando darnos «su mejor cara» y aprendizaje!
No están todas perfectas. Uno de los problemas de algunas es la excesiva altura o que tienen un obstáculo visual.
¿Qué solución le darías tú? ¿Podar el árbol, bajarla?
¿Has leído alguna de las publicaciones de nuestro encantador acompañante? «Córdoba insólita» es uno de ellas. Todas sus obras, imprescindibles.