Fechado a mediados del S.XVII y con casi 2,80 metros de altura estamos ante un sobrecogedor calvario obra de nuestro maestro cordobés Antonio del Castillo. Lo pintó un año después de que una epidemia de peste asolara la ciudad y -aunque hoy preside la sala de barroco del museo de Bellas Artes -, en su día lo hizo de la capilla de la Inquisición.
¿Sabes en qué monumento actual estaba, verdad? Hoy esta sala recibe otro nombre más amable y con sello romano
Seguro que lo has visitado y asistido en ella a algún evento, – conferencia, boda civil por ejemplo -.
Sobre el fondo tenebrista, resalta un conmovedor Jesús Crucificado, acompañado por san Juan, que es el mismo pintor autorretratado y su segunda esposa, Magdalena Rodríguez, posando al otro lado como María Magdalena, ambos a sus pies.
Sobriedad, solemne composición, claroscuro, inundan la escena de un intenso dolor y patetismo que mueven la íntima devoción cristiana.
Bajo la cruz, la calavera representa al primer hombre, Adán, lo que completa el camino de la Redención.
Otro calvario, -aunque por supuesto hay más en el Museo -, éste pintado y anónimo, lo encontramos en su escalera principal.
Para acceder a más detalles interesantes y curiosos, atento/a a las visitas guiadas que organizamos.
Feliz Semana Santa!