¿¡Lo has visto!? ¿Este reconocimiento escrito y el lugar exacto en el que está?
Una cordobesa insigne con la que, desde luego, su ciudad está en deuda. Y no abundan,  precisamente, estos homenajes en clave femenina y en forma de placa a lo largo y ancho de nuestro casco histórico.
Se trata de Francisca Pellicer, la mujer de Julio Romero de Torres, madre de sus 3 hijos que -ya lees-, tuvo la generosidad de donar a sus paisanos, a la muerte del genial pintor, gran parte del legado (pinturas, enseres, mobiliario, etc) : objetos tan personales, tan valiosos, que hoy se exponen y nos hablan de él. Así que a ella le debemos en gran medida que hoy tenga museo propio y tan completo. Muchas gracias!
Además fíjate lo que tardó desde que él murió, en mayo de 1930. Eso es tiempo récord.
 ¿Lo has visitado, verdad?
 ¿Sabes dónde está exactamente esta placa?
Pista: Su viuda e hijos están «mirando» enfrente la elegante escultura del artista centrando el rellano de la escalera central.
En la entrada del museo, Julio tiene su dedicatoria: destaca su condición de artista universal y en qué temas se centró al pintar para ser considerado el mejor embajador de Córdoba.
¿Conoces qué otras mujeres cordobesas (o no) tienen inscripción propia en algún rincón de la ciudad histórica? Dos saeteras, una marquesa -patrocinadora en su época -, de un colegio, y nada más y nada menos que Isabel la Católica, en la Diputación, antiguo convento de la Merced.
Continuará…
¿Cuál es la obra que más te gusta de las exhibidas en el museo Julio Romero de Torres?