¿Qué ves?
Madinat al Zahra «de carne y hueso» e inmortalizada en la cerámica, porque la ciudad califal tiene alma, la de los que le dieron vida. Son sus protagonistas. el Museo del yacimiento, gracias a las piezas expuestas, te abre esa fascinante puerta.
Una vía muy humanizada de adentrarse en la Medina Azahara, «Ciudad Brillante» más palpitante. Hombres y mujeres estelares que la vivieron cuando existió en todo su esplendor y que le dieron verdadero y auténtico sentido. Dejaron huella y aquí está la prueba.
Porque no sólo la ciudad califal es hoy una secuencia de edificios (los recuperados y los que están bajo tierra) y caso cerrado… sino que su conocimiento está en continua construcción y afrontando numerosos desafios en la hoja de ruta de su puesta en valor: la apertura del Salón Rico, la conexión campo a través entre el museo y las ruinas, la reconstrucción de la botánica original que poblaba sus jardines, son solo algunos.
¿Qué otras fuentes nos permiten reconstruir la historia de esta ciudad – ,quién vivió aquí, cómo fue, qué significó – ?? la arqueológica es solo una de ellas y tremendamente valiosa.
Este es el fragmento de un ataifor (un plato de la época, siglo X) que inmortaliza un militar. Garantizaba la eficaz vigilancia del Alcázar. Asegurar la seguridad y protección de la zona más noble y selecta de la ciudad era su prioridad.
Del cuerpo del ejército sabemos mucho. Mira las vitrinas del museo! sus retratos a pie o caballo con sus armas (cota de malla, escudo, flecha, espadas ), e indirectamente las armas que portaban, los bocados de sus caballos, etc.
¿Has estado en el Museo? Es una maravilla y solo expone una pequeñísima muestra de la colección que custodia en sus almacenes.