«Cuéntaselo a otro
que yo soy
nacido en el potro»
    Luis de Góngora en tono jocoso y a la vez tan lúcido, deja claro en esta coplilla que es mucho más extensa y te invitamos a leer en toda su extensión –  lo que significaba vivir (sobrevivir) en este barrio: aprender a marchas forzadas sus claves para salir airoso en tan picaresco ambiente comercial en el que o te espabilabas, o no lo contabas. Fascinante realidad…
Cervantes, Camilo José Cela – en otros muchos escritores ilustres – también se pronunciaron al respecto (porque está plaza inspira y mucho.)
Todo eso lo sabe bien el encabritado protagonista que campea desde hace más de 500 años en su fuente. Fuente y plaza llevan su nombre.
➡️ ¿Qué sostiene con sus patas delanteras?
➡️ ¿Sabías que estuvo en origen en el extremo opuesto de este mismo lugar?
➡️ ¿Dónde se está reflejando su silueta? Hoy su uso es bien distinto al de hospital en origen.
   En marcha! Subimos hasta «las tendillas», allí otro caballo, adulto, sostiene orgulloso al Gran Capitán: capítulo aparte merecen escultura, autor y personaje…sólo te invitamos de momento a que leas la frase del pedestal que se le atribuye, un «siempre hacia adelante»…
    ¿Estás de acuerdo con el mensaje?
      No nos olvidamos del edificio que  el rey Felipe II mandó fundar en Córdoba para impulsar el prestigioso caballo de pura raza española. ¿a qué hoy monumento, vecino del Alcázar de los Reyes Cristianos, nos estamos refiriendo?
    Continuará.