Hoy tienes que estar ahí.. Y hacer fiel seguimiento, porque no tiene desperdicio el tema.

Ya sabes que la actual expansión urbana de Córdoba ha sacado a la luz la impresionante extensión que llegó a alcanzar la Qurtuba califal, cuando éramos la capital de al Andalus. Densas y perfectamente equipadas urbanizaciones que se extendían (lo estamos comprobando) extramuros hasta la mismísima Madinat al Zahra.

Pues gran parte de esos arrabales de poniente han dado la cara en los últimos años al construirse los numerosos nuevos bloques de esta zona y sobre todo la ronda de circunvalación – en aras del progreso y de descongestionar el tráfico, a costa de llevarse por delante el 1.500.000 m2 (dato de 2010!) de yacimiento arqueológico, único en Europa – Si! Has leído bien.
Tabula rasa…

…. Bueno, de todo no se ha firmado acta de defunción, quedan puntuales hitos salvados de la destrucción diseminados, escondidos, sin contexto (de viviendas, de calles, de algún edificio público…)en cocheras o zonas comunitarias, por ejemplo…
Y nos queda: el estudio sistemático de lo que allí apareció, reflejado en las memorias de excavación, la cultura material (los objetos recuperados, de todo!! y de lo más familiar y cotidiano, – llaves, incluso-) y en trabajos como el de esta plataforma que hacen el milagro gracias a la tecnología 3D de que lo podamos «ver».

¿Cómo eran las viviendas de los cordobeses del siglo X, el sistema de saneamiento, la red viaria, ¿cómo se enterraron? Y ¿qué sabemos del mobiliario de las casas y su «decoración de interiores»??

¡¡Muchas gracias!! Por hacer estas reconstrucciones tan creíbles, tan cercanas y tan accesibles sin bajar el listón del rigor científico. ¡Os SEGUIMOS!

Aquí está pasen y vean. Córdoba, mejor dicho Qurtuba, S. X. Nos situamos en los arrabales occidentales, y en concreto aquella ciudad extramuros de entonces, – con barrios extensos y perfectamente planificados – que discurría por donde hoy se abre veloz y amplio paso la ronda de poniente (por acotar)

Aquí, en 3D, están parte de los resultados, palpitantes, de lo que la arqueología, recientemente, ha sacado a la luz.