Con esta sabrosa obra, pintada hacia 1862, te invitamos a visitar el museo de Bellas Artes de Córdoba, – donde está expuesto- , y a la vez rendimos homenaje a la familia de Julio Romero de Torres, con museo propio justo enfrente de éste, porque lo pintó el padre de la artística saga, Rafael Romero Barros. De tal palo, tal astilla.

Este «bodegón de uvas» se come con los ojos, ¿verdad? Son dulce jugosidad. Realizado en óleo sobre un lienzo, es de un efecto fotográfico total, parece real.

A ver si encuentras el insecto que se ha colado en la frutal composición y le servía al autor, en sus clases, para poner a prueba a sus alumnos más observadores y «avispados»… Seguro que no todos… encontraban el magistral truco ¡Sería de nota!

¿Y tú, lo ves?, ¿dónde se ha posado?

Dos museos cordobeses que son ¡CITA OBLIGADA!! Cuenta con Córdoba está en ti.