Ya sabes dónde están –temporalmente – 4 de los capiteles (los de verdad), de nuestro templo romano. Pero son hasta 80 las piezas originales (y algunas de más de 700 kilos) las que han salido – y la mayoría por primera vez, desde que fueron descubiertas en los años 50 del s. XX – del acotado recinto del monumento, uno de los más sobresalientes (y físicamente también) vestigios arqueológicos de nuestro espléndido pasado como Colonia Patricia. Allí estaban, por los suelos, dispersas y amontonadas, aparentemente sin orden ni concierto, aunque escrupulosamente inventariadas.

Operación necesaria mientras dura la segunda fase de su puesta en valor prevista para 5 meses (que serán más, ya acumula retrasos, incluido el extra, lo de menos, de tener que realojar a la familia okupa gatuna –aunque alguno sigue por ahí -). Repartidas (las que “estorbaban”) entre hall del Ayuntamiento (éstas), almacenes propios, o la trasera del solar al que puedes asomarte desde la calle María Cristina, ahora si pueden trabajar cómodamente en acondicionar el interior lo que nos permitirá adentrarnos en él para “vivir” y entender este colosal edificio (en lo que nos ha llegado) como nunca antes: un acceso diferente al actual, pasarelas a varios niveles, la base de ladrillo visto que sostiene las columnas va a desaparecer…una transformación radical que le va a hacer justicia, recuperando su esencia, liberándolo de los agresivos añadidos y postizos – eran los criterios de la época – que han enmascarado y maquillado su imagen hasta hoy.

El recorrido permitirá entenderlo más intensa, directa e integralmente, desde dentro y por “sus cuatro costados”, desde la cimentación al alzado: sus características edilicias y arquitectónicas, – la Maison Carree en Nimes, te puede servir como referente –  sus funciones y significados, el papel que jugó en la Córdoba romana, identificando sus elementos aun visibles y recreando los que faltan, encontrarás las antérides, que como potentes contrafuertes explican la obra de ingeniería tan impresionante que supuso hace dos mil años “romper” la muralla en este tramo para erigirlo integrado en una plaza para la que hubo que nivelar un terreno en pendiente, descubrirás el ara delante de la escalinata y en qué consistían los sacrificios que acogía ¿crees que el cordobés de a pie estaba autorizado a entrar al templo?¿construido en época del emperador Claudio, a quien estaba dedicado?, ¿qué es y donde estaba la cella? o ¿qué significa que era “hexástilo”?

Después vendrá abrir el Centro de Interpretación, que desde la planta baja del Ayuntamiento y anexo al templo, nos conducirá a él. De momento los paneles exteriores en la fachada acristalada del Consistorio algo nos avanzan: te ofrecemos el de las “circunstancias del hallazgo” y dos de las infografías que  visualizan sus grandiosas dimensiones: comprueba cómo encajaba en el urbanismo, – no estaba aislado precisamente -, presidía, coronándolo, un complejo arquitectónico más amplio y ambicioso, perfectamente planificado; fíjate hasta qué punto era un poderoso faro que “vendía” nuestra ciudad como capital de la Bética y desde él gritaba su adhesión a Roma a kilómetros de distancia a todo aquel que  llegase a Córdoba por la Vía Augusta, desde el este. Asombroso. Puro marketing.

De momento, disfruta – a pesar de la línea roja de seguridad – de estos capiteles de un metro de alto que se sinceran como nunca, sin trampa ni cartón, porque además de la calidad del mármol, su perfecta labra, con esas corintias hojas de acanto tan “vivas”

…  te desvelan su ¡“lado oculto”! y detalles curiosos, porque ¿qué significan esos orificios en su cara superior? tiene que ver con los sistemas de anclaje y elevación de su construcción, cuando el templo original iba tomando forma y cogiendo altura. Agradecemos a nuestra amiga la técnica Maribel Gutierrez Deza su ayuda cediéndonos estos dibujos tan explícitos de su tesis, realizados por Rafael Valera Pérez.

¿Y por qué está sin tallar el lado trasero? observando la recreación virtual de nuevo ¿tendrá que ver con el hecho de ser un templo “pseudoperíptero”? y ¿qué otros “trocitos” del templo se exhiben al lado? no los hagas de menos, a ver si eres capaz de recolocarlos mentalmente en el templo donde correspondería. No olvides que en su entorno han ido recuperándose en sucesivas excavaciones numerosos elementos (estatuas togadas, pedestales, fragmentos de elementos decorativos, inscripciones) que también se ponen a su servicio, nos hablan de él. Por ejemplo “marmolejos” como era conocida popularmente esta zona de la ciudad en la edad moderna… por algo sería, ¿no? no dejarían de aflorar por aquí fragmentos marmóreos y se ganó ese sobrenombre…

Pásate de camino también por el solar tan limpio y despejado, para ver el nuevo look del templo en plena transformación. Pétreo pero atento, supervisando las obras, el general Claudio Marcelo, fundador de la ciudad en el s. II a.C.  ¿lo ves? Estamos en buenas manos pues. Confiemos en que el resultado sea de su agrado.