Imágenes –para el recuerdo – del penoso estado que ¡ahí lo ves! aun presenta el alminar de san Juan. Ya sabes -por la info de prensa que hemos compartido – quienes son los actores de la intervención que va a salvarlo (y en qué cuantía, cada uno) encabezado por la comunidad de religiosas propietarias, las esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Ya era hora, desde los años 50 este Bien de Interés Cultural estaba abandonado y echándose a perder a marchas forzadas.

panel grafiti

panel grafiti

[su_expand more_text=»Conoce más sobre esta placa » text_color=»#112149″ link_color=»#052931″ link_style=»button»] Como primera aproximación leemos el panel explicativo en su plaza. Ensuciado por los graffiti, lo hemos “limpiado” para ti: sabrás por él qué pasó con la mezquita de la que formaba parte este alminar, tras la reconquista cristiana de la ciudad en 1236 y de donde le viene el nombre con que se conoce hoy.

Es el único vestigio que se conserva de la mezquita que Fernando III el Santo donó a los Caballeros de san Juan de Jerusalén. El alminar que solo conserva el primer cuerpo constituye uno de los ejemplos más interesantes del modelo de torre en esquina propio de las mezquitas de barrio del s. X. Estaba desplazado con respecto al mihrab, ocupando el ángulo noroccidental. Es de planta cuadrangular con escalera central en torno a un machón central. En la exterior conserva restos de las ventanas geminadas y de la hilera de arquillos ciegos que coronaba el primer cuerpo. La iglesia fue hasta el s. XVIII parroquia de san Juan de los Caballeros y desde 1880 es la conventual de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. [/su_expand] Otra placa, más antigua pasa desapercibida, más camuflada y escueta ¿la localizas?

Fechado nuestro alminar entre mediados del s. IX y principios del X lo sabemos por el análisis de sus elementos arquitectónicos (fíjate, el hecho de que tenga reutilizados, “reciclados”, materiales de acarreo -como los capiteles visigodos -, nos indica que se construyó antes de que se crearan los talleres de Madinat al Zahra). También contamos con un epígrafe fundacional conservado (que no expuesto) en nuestro Museo Arqueológico Provincial, donde se lee que la mezquita fue construida por el cadí Umar ben Hadabas bajo el gobierno de Abd al Rahman II. Voilà! ¡Eso es precisar!

 

panel conservado antiguo

Panel conservado antiguo

Con una planta cuadrada de 3,70 metros de ancho, su altura debió ser superior a los 11 metros actuales y culminaba en una linterna sobre terraza almenada, al estilo de los alminares de al -Andalus. Hoy, su cubierta – nada que ver- es obra del gran arquitecto y arqueólogo Félix Hernández (1889-1975) a quien tanto le debe nuestra Córdoba, pero ¿qué te parece el remate que ideó aquí, una solución estéticamente acertada, un recurso “neutro” o demasiado rompedor y forzado?

Seguro que fácilmente orientas las cuatro caras de este minarete (otra manera de llamarlo) según los puntos cardinales. ¿Ves algún rastro del encalado en blanco que lo cubría? sin duda protegió a los sillares de su fábrica de la erosión: de una piedra arenisca tan ligera y porosa que parecen terrones de azúcar – gigantescos – de lo fácil que se “deshacen”. ¿Hasta qué punto coincidirá la orientación y trazado de la iglesia con la que limita -sin estar adosado-, el alminar, con el de la primitiva mezquita a la que está superpuesta? ¿es el alminar entonces el único vestigio superviviente de ella? Entra al templo, a ver si encuentras algún indicio en este sentido. Dos espacios sagrados, dos religiones diferentes, físicamente conectadas.

El plan de usos que va a devolverle a esta torre su esencia, tendrá que abordarla en toda su complejidad y desde sus numerosas perspectivas: una revisión y puesta al día  de los estudios sobre ella, que aunque muy útiles por su precisión de datos, son antiguos, planteados con metodología superada y desde una perspectiva estrictamente arquitectónica, es decir centrada en el edificio, sin más connotaciones: es una análisis inerte, “frio”, que se queda corto al dejar escapar o pasar por alto aspectos jugosos y relevantes para entender estos bienes con todo lo que significan y pueden aportar. Cada mezquita (o lo que de ella se haya podido rescatar) tiene su valor individual tremendo, pero también hay que analizarla en conjunto, en su contexto, en relación con las demás encontradas.

Porque la investigación avanza haciéndose preguntas: además de la mezquita Alhama, la principal y más importante de la Córdoba islámica ¿cuantas mezquitas menores o de barrio llegó a contar Qurtuba, en su época de máximo esplendor y expansión, ¿cuantas de ellas han “llegado” hasta hoy y en qué condiciones? ¿Qué papel jugaban las mezquitas en la ciudad y para la población? ¿quien las pagaba? ¿para qué sirve un alminar, tenía valor per se o en función de la mezquita en la que se integraba y solo para llamar a la oración? también visualmente eran referentes urbanos de altura, pero ¿eran elementos preceptivos necesariamente para el rito islámico o “prescindibles”? a qué tipo de fuentes recurren los investigadores para profundizar en ellos ¿serán fiables? ¿qué problemas presentan? Nos va a responder de altura a estas cuestiones clave una joven arqueóloga cordobesa que los ha estudiado a fondo.

La puesta en valor del alminar va a conllevar, entre otras medidas, suprimir añadidos desafortunados, iluminarlo mejor, restaurarlo desde criterios respetuosos con su fábrica original (sin por ejemplo, esos feos parcheados…), adecuar su interior para hacerla visitable ¡llegaremos a poder subir hasta  su azotea – unas vistas inéditas desde allí -!,  garantizar soluciones para frenar su deterioro y los efectos del paso del tiempo porque ¿cómo evitar la entrada de palomas que tanto dañan la piedra? ¿se van a poder recomponer los elementos decorativos perdidos, marcando la diferencia para no confundir al espectador? ¿Qué tal plantear una ruta temática? sería hacer una buena caminata, dadas las distancias de unas mezquitas a otras y con más de 12 paradas….

Este alminar quiere darte juego, así que te proponemos con su permiso que le hagas un chequeo, detectando las patologías que aún lo están castigando (ajenas a él) y encontrando sus puntos fuertes (…. aunque nos quedemos en la fachada), lo que le hace único. Sus cartas no son nada malas…

Alminar San Juan

Alminar San Juan

¿Qué es lo que más te llama la atención de ella, cual crees que esta siendo su principal enemigo? Esperamos tu opinión.

  1. FÁBRICA ORIGINAL DE SILLARES DE ARENISCA DISPUESTOS IRREGULARMENTE A SOGA Y TIZÓN
  2. SUS CUATRO FRENTES
  3. a una primera altura: VENTANAS DE ARCOS GEMELOS de herradura separados por una columnita con capitel y cimacio (sólo se conserva en su lado occidental).
  4. En la parte superior de dos de sus lados: FRISO DECORATIVO DE ARQUILLOS CIEGOS,  eran 7 de herradura sobre columnitas de mármol con fustecillos visigodos, muy desfigurados en la actualidad.
  5. La PUERTA DE ACCESO AL INTERIOR, en el lado sureste.
  6. Se conserva su interior original, la ESCALERA DE CARACOL, en torno a un machón central circular y con techo abovedado por ella se accede a la parte alta del alminar. De momento solo podemos imaginárnosla.

 

Agresiones Alminar San Juan

Agresiones Alminar San Juan

Agresiones:

A. LA NATURALEZA DE SU MATERIA PRIMA CONSTRUCTIVA (PIEDRA CALCARENITA)

B. LA MALLA METÁLICA

C. EL TEJADO A CUATRO AGUAS

D. RESTAURACIONES (SILLARES PARCHEADOS, VENTANAS TAPIADAS…)

E. LOS PANELES EXPLICATIVOS (HAY 2) 

F. ACCIÓN DE LAS PALOMAS

G. OTROS: INCIVISMO (PINTADAS, SUCIEDAD)

¿NOS FALTA ALGO? CUÉNTANOSLO Y LO INCLUIMOS

mapa Alminar San Juan

Mapa Alminar San Juan