Madinat al Zahra siempre de actualidad

 

He aquí la noticia reciente de los resultados de las investigaciones que el Instituto Arqueológico Alemán está realizando en el yacimiento y que la prensa ha difundido. Madinat al Zahra, imparable. Puesto el foco en la Plaza de Armas de la ciudad califal y volcados en resolver cómo se cerraba en su lado oriental, qué dimensiones totales tenía, cómo se accedía a ella ya que estaba elevada, sus funciones, la reconstrucción de su imagen etc  por si fuera poco, aliciente añadido, han aflorado dos edificios llamativos, “extraños”, por su singular planta, uno de ellos en forma de «T» que remite a modelos de Bagdad.

Seguiremos de cerca las sorpresas que van deparando. Además esta Navidad 2018 (y confiamos en que tengan regularidad iniciativas de este tipo) Madinat ha abierto sus puertas más desconocidas con cupo reducido y días contados.

1- Una de las actividades permitió descubrir el Salón Rico en pleno proceso de restauración. En él los arqueólogos nos explicaron, entre otros temas, el solemne lenguaje y la impresionante carga simbólica de cada elemento de la decoración (placaje marmóreo que cubrió sus paredes y que en parte como un puzzle está disperso en el suelo a la espera de ser recolocado) de este magno salón de recepción principal, eje geométrico de la ciudad, donde nada quedaba al azar y que cumplía a la perfección con el objetivo propagandístico de ensalzar al califa y hacer valer su prestigio, su autoridad incontestable.

2- La otra nos llevó  campo a través desde el  centro de visitantes hasta el yacimiento, como integrantes del séquito cristiano de la teatralizada “embajada de doña Elvira”, donde antes de descubrir los vestigios de un acueducto romano (que una vez reparado les sirvió para  abastecer de agua la zona noble de la Brillante Madinat), primero nos recibió  como uno de los hitos de nuestro recorrido “protocolario” una de las mezquitas de barrio (excavada en 2008) con las que contó la ciudad, donde su muecín Ahmed nos la enseñó muy amablemente, algo cansado de limpiarla…. y nos contó los avatares de este edificio religioso. A pesar de su nivel de arrasamiento, se distingue perfectamente los elementos principales de su arquitectura  y nos pareció que respira calidez y cierto recogimiento intimista. Emocionante.

Una manera de disfrutar Madinat al Zahra con otra perspectiva, auténtica como la que más (por ser desde el sur, como se accedía a ella originalmente, a los pies de su panorámica aterrazada tan escenográfica), – envuelta en un paisaje paradisíaco – y desde luego impactante, que es lo que siempre pretendió, no dejar indiferente. Con nosotros, sin duda, lo consiguió.

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