En clave de Victoria

Inauguro esta sección para acercarte desde mi modesta contribución, – con una mirada alejada de lo académico – , rincones y enclaves de Córdoba que han podido pasarte desapercibidos, compartir mis impresiones sobre esos lugares “con alma”, para darles su sitio.

Si consigo despertar tu curiosidad, que te acerques y lo vivas, ¡misión cumplida! si además puedes y quieres aportas tu opinión, de refuerzo, de duda, o de aclaración aun será una experiencia más constructiva… Gracias!

Tendrás las fotos como referencia, aunque la experiencia del directo, siempre será la que vale, la auténtica.

CLAVE DE ARCO- VICTORIA ALADA- MUSEO ARQUEOLÓGICO PROVINCIAL DE CÓRDOBA

Soy la escultura de una VICTORIA ALADA, y con la función de MÉNSULA de un arco triunfal, estaba colocada en su clave, es decir era la pieza central.

Depositada en el Museo Arqueológico de Córdoba en 1983, me descubrieron al demoler el edificio a la altura de calle OSARIO, 4 para construir el patio del colegio de la Divina Pastora; concretamente aparecí junto a la calle, a la derecha de la puerta de entrada, solita y a tan solo ¡1,50 m. de profundidad!

Mis DIMENSIONES actuales de 55 cms. de alto por 35 cms. de profundo no son “reales” ya que no me he conservado completa: sería originalmente algo más del doble de alta y más profunda al faltar la parte que estaba empotrada al arco. ¿Habría debajo de lo que se ve hoy de la escultura otros elementos? precisamente por estar más expuestos y "al aire", es fácil que se rompieran y desprendieran de mi.

Labrada en mármol, en el frontal de la pieza estoy representada yo: como victoria alada, casi exenta, mi VESTIDO que se llama peplos, va sujeto sobre los hombros y ceñido bajo los pechos dejando desnudos mis brazos. Las ALAS casi lisas, (localizarás sus plumas, la huella de ellas, si me miras de frente, a tu derecha) se alzan por detrás y hacia arriba en forma de V. Mis BRAZOS se han roto a la altura del codo y el derecho, algo más completo, lo dirigía hacia adelante. Mi CABEZA está entera, pero… sin rostro (lo perdí sobre todo porque fui intencionadamente golpeada por varios motivos que creo recordar y al final desvelaré…). PEINADA con raya central y con ondas hacia los lados y hacia atrás, un gran LAZO - especie de Krobylos – adorna y sujeta mi cabello.

En cada uno de mis costados, parece que me abrazan y protegen dos volutas... son como las dos artísticas mitades de una "S" tumbada. En el centro de la espiral, se abre una roseta de cinco pétalos (¿se conservan las 2?).

Los expertos se han esforzado por ponerme EDAD, fijándose atentamente en lo que tengo de singular y teniendo en cuenta aspectos como los fuertes contrastes de luz y sombra de los secos surcos de mi ropaje, esas pocas y esquemáticas incisiones de las plumas de mis alas o el trabajo del trépano (¿sabes qué instrumento es y para qué servía?) en mi “diadema”, curioso ¿verdad? Con todas estas "pistas", me sitúan en época imperial romana, próxima seguramente a la dinastía antoniniana (s. II avanzado). ¡Van bien encaminados! así que ya he debido cumplir los 1800 años.

No soy un caso único en Hispania (aunque no abundamos). Han aparecido otras 2 ménsulas "Victorias" también andaluzas, en Itálica y Málaga... y nos damos un aire. En los museos de Sevilla y Málaga podrás visitarlas de mi parte. Más afín soy con la malagueña pero tenemos en común las tres, aparte de ser de la misma quinta, que estábamos en un arco y que conmemoramos una victoria militar.... pero fuimos un tipo muy difundido y de moda en nuestros tiempos del Imperio Romano: la llamada "NIKÉ". La que marcó la pauta- creo recordar- fue la estatua que Augusto mandó colocar en el Senado de Roma, en el año 29 a.C., para conmemorar su victoria de Actium, esa batalla naval que le enfrentó a Marco Antonio y Cleopatra y le encumbró como emperador, marcando el comienzo de una nueva era. Si hubo una victoria militar por excelencia entonces, fue esa. Luego vinimos "las demás"... y los escultores al representarnos se encargaron de que siguiéramos, con variantes, la estela de aquella que fue la fuente de inspiración, la imagen de referencia ¿Me parezco a Ella? Investiga si puedes por mi.

¿Qué se sabe del ARCO al que pertenecía?... porque solo he sobrevivido de él yo ¡de momento!… los arqueólogos creen que debió ser de un solo arco, sobre una calle no muy ancha por razones defensivas, con una luz de unos 4 metros y que yo estaba ahí, sin duda, insertada en el centro de su rosca por ser su pieza clave, central y protagonista, mayor y más alta que las demás dovelas del arco y sobresaliendo proyectada hacia arriba y hacia delante para ser vista por los viandantes.

Como parece que no fui una pieza demasiado errática ni acarreada, el arco no estaría muy lejos de donde aparecí, - es decir, a un paso del Cardo Máximo (la avenida principal que recorría norte a sur la ciudad), en pleno centro de la Córdoba romana, llamada Colonia Patricia, y a escasos metros del foro colonial-. ¿Y por qué esa conclusión? pues teniendo en cuenta mi peso, que no tuve interés para ser reutilizada como sillar en otra construcción, ni tampoco valor decorativo al estar “desfigurada”. Tampoco fui “reciclada", ni convertida en cal ¡a la vista está!

Recibí daños, intencionados en mi CARA, estando aun en pie el arco - y yo en mi sitio dándole estabilidad - en los primeros tiempos del Cristianismo porque mi imagen sería considerada como un "símbolo pagano", después durante la dominación árabe continuaron atacándola por escrúpulos iconoclastas, ¿sabes lo que significa eso? Confío en que estas reacciones tan fanáticas no sigan ocurriendo hoy en día.... Seguramente fue en los últimos siglos de esta época islámica en Córdoba (ss. XI- XII) cuando mi arco tras ir poco a poco desmantelándose terminó por desaparecer, aunque ya habían hecho mella en él el devastador paso del tiempo… además de terremotos varios.

Esta es, por ahora, mi historia. En el Museo Arqueológico de mi ciudad estoy, (www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/MAECO) deseando conocerte a pesar de mis limitaciones. Desde aquí, mi nueva atalaya, aunque te parezca imposible, sigo los pasos de la ciudad. Si en algún dato fallé por ser demasiado osada… confío en tu benevolencia.

Clave Alada Malagueña

Juntamos a las dos piezas arqueológicas primas hermanas: os presentamos a la diosa Victoria malagueña, también con función de magnífica clave de arco, que se exhibe en el Museo de la Ciudad, en el Palacio de la Aduana, en la capital de la costa del Sol, - incluimos foto de la cartela que la explica, al lado -. Ver
Juzgad por vosotros mismos sus parecidos y hasta qué punto se "complementan". Dos Victorias son también la patrona de Málaga y la patrona de Córdoba, qué bendita casualidad de ayer y de hoy que también las une!